Visita al Castell Vell

Los alumnos de 2º de ESO del IES Bovalar han realizado una visita guiada al Castillo de la Magdalena o Castell Vell. El objetivo de la visita es conocer el patrimonio cultural y natural de Castellón. El castillo está en el cerro de la Magdalena, junto a la ermita, en el entorno del Desierto de las Palmas, un paraje natural de ecosistema típicamente mediterráneo. Se encuentra en ruinas, pero con la ayuda de los arqueólogos hemos podido imaginarnos cómo era en aquella época.
Al principio nos han contado un poco de historia. Se trata de un lugar de ocupación humana desde el neolítico. El castillo fue construido entre los siglos X y XI y es de origen islámico. En 1233 fue reconquistado y pasó a manos del rey Jaume I, quien autorizó el traslado de la población al llano a su lugarteniente Ximén Pérez d'Arenós en 1251, fundándose la ciudad de Castellón en 1252.
Después hemos subido a visitar el castillo, y hemos seguido las explicaciones de los arqueólogos, primero desde una maqueta y después entrando a los diferentes recintos de las excavaciones.
El castillo fue construido con tapial y mampostería, una técnica que todavía se utiliza en algunos países árabes. Se compone de tres recintos: el poblado estaría en la parte de abajo, fuera de la muralla y se estima que podrían vivir unas quinientas familias, luego vendría el Albacar, una zona amplia donde encontramos almacenes para guardar alimentos y algunas torres, y que alberga la ermita de la Magdalena. Una curiosidad es que la palabra Bovalar deriva de la palabra árabe Albacar y significa lugar de vacas; ya que, cuando los habitantes del poblado se encontraban en peligro, llevaban el ganado a esa zona del castillo. En la parte superior encontramos la Alcazaba, donde se conservan restos de murallas, varios aljibes para recoger el agua, la casa del señor del castillo y tres torres semicirculares. 
A continuación, hemos asistido a una representación teatral donde se escenificaba el momento en que se les concede a los habitantes del castillo la autorización para bajar al llano. Los campesinos bajaron de noche y por eso llevaban faroles encendidos, llevaban cañas para cruzar el Riu Sec, que por aquel entonces estaba lleno de agua, y unas cintas verdes para atar los rollos y no pasar hambre durante la travesía. Esto explica la tradición de las gayatas y de las fiestas de la Magdalena. 
Después, los alumnos han realizado dos talleres: uno de armas de la época medieval, en el que han aprendido que la guerra no era como en las películas; y otro de fabricar ladrillos de adobe, en el que han aprendido cómo se construyó el castillo. 
Finalmente, han participado en una divertida yincana de temática medieval.
Ha sido un día diferente en el que, tanto alumnos como profesores, hemos aprendido mucho y lo hemos pasado muy bien.








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